Revisión de operaciones
Análisis jurídico previo a la adquisición: situación registral, restricciones de uso, gravámenes, riesgos de la contraparte y viabilidad del destino proyectado para el inmueble.
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Acompañamiento jurídico continuo para quienes operan sobre inmuebles de manera habitual: inmobiliarias, corredoras, family offices e inversionistas particulares.
Un particular compra una propiedad cada varios años. Una inmobiliaria, una corredora o un inversionista enfrentan la misma decisión decenas de veces, con las mismas preguntas recurrentes y con un costo acumulado por cada error que se repite.
Para ese perfil el trabajo no es resolver un caso aislado, sino instalar criterios: instrumentos estandarizados, listas de verificación previas al cierre y una vía de consulta rápida para cuando aparece la operación que se sale del molde.
Análisis jurídico previo a la adquisición: situación registral, restricciones de uso, gravámenes, riesgos de la contraparte y viabilidad del destino proyectado para el inmueble.
Modelos propios de promesa, compraventa, arriendo y encargo de corretaje, adaptados a la operación habitual del cliente, de modo que cada negocio no parta desde una hoja en blanco.
Respaldo jurídico de las operaciones que gestiona la corredora: redacción de instrumentos, revisión previa al cierre y respuesta a las consultas legales que plantean sus clientes.
Estandarización de contratos, criterios de selección de arrendatarios, protocolo de morosidad y gestión de los incumplimientos que se repiten en una cartera de varias unidades.
Alternativas para adquirir y mantener inmuebles —a título personal, mediante sociedad o en comunidad— y sus consecuencias jurídicas al momento de vender, arrendar o transmitir.
Revisión de antecedentes de terrenos, restricciones normativas al proyecto, régimen de copropiedad aplicable y redacción del reglamento del futuro condominio.
Algunas operaciones se revisan una sola vez y se cobran como encargo definido. Cuando el volumen es sostenido, funciona mejor una modalidad continua: una cantidad acordada de consultas y revisiones al mes, con honorario fijo y tiempos de respuesta comprometidos.
Esa segunda modalidad es la que evita el patrón más caro que hemos visto: postergar la consulta porque cada llamada se siente como un costo, y descubrir el problema cuando ya está firmado.
Sí. Prestamos apoyo legal a corredoras que necesitan respaldar sus operaciones, tanto en la redacción de instrumentos como en la revisión previa al cierre. No competimos con su gestión comercial: aportamos la parte jurídica que ellas no prestan.
Con honorario mensual fijo, definido a partir del volumen estimado de operaciones y del tipo de trabajo involucrado. Lo que queda fuera de ese alcance se cotiza aparte y siempre por escrito antes de ejecutarse. No hay cobros por consulta dentro de lo acordado.
No es una cuestión de cantidad sino de frecuencia. Con dos o tres inmuebles estables y sin movimiento, el encargo puntual basta. Con operaciones mensuales —compras, arriendos que rotan, contratos que se renuevan— la modalidad continua sale más barata que la suma de consultas aisladas.
Sí. Es un buen punto de partida: revisamos los títulos, los contratos vigentes y los riesgos acumulados de la cartera, y entregamos un informe con lo que conviene corregir y en qué orden de prioridad.
Sí. Para asesorías documentales, contratos y revisión de operaciones atendemos en todo el país por vía remota. Para gestiones que exigen presencia en tribunales o conservadores de regiones, coordinamos con abogados corresponsales e informamos el costo antes de comprometerlo.
Es la revisión completa de un inmueble o de una cartera antes de comprometer la inversión: títulos e inscripciones, permisos y recepción municipal, situación tributaria, contratos vigentes, gravámenes y cargas. El objetivo no es solo confirmar que se puede comprar, sino saber con qué se compra y qué habrá que corregir después.
Los jurídicos, que definen si la operación es viable, y los que condicionan la rentabilidad esperada: contratos de arriendo vigentes y sus plazos, deudas de gastos comunes y contribuciones, restricciones del reglamento de copropiedad al uso o al arriendo, y cualquier gravamen que limite una venta posterior.
La revisión previa de cada adquisición de la cartera.
Los instrumentos que se estandarizan para operar con volumen.
Contratos, garantías e incumplimientos en carteras en renta.
Cuéntenos qué volumen maneja y qué tipo de operaciones realiza. Le proponemos la modalidad que corresponde y su alcance.